miércoles, 8 de junio de 2016

EXÁMENES COMO PRINCIPAL DETONANTE DEL SUICIDIO UNIVERSITARIO

Siempre se ha considerado que la etapa universitaria es una época en la cual los alumnos van a tener más libertad en la toma de decisiones, convirtiéndose en seres más autónomos. Se puede decir que todo universitario depende únicamente de sus hábitos de estudio -que se forman desde el colegio-, y la aplicación de éstos es esencial en la época de exámenes, puesto que si no hay hábitos de estudio en los evaluaciones, esto puede desencadenar un estrés en el estudiante, que lo lleve a tomar decisiones apresuradas, tales como el suicidio.

Actualmente se está inmerso en una gran competencia, las universidades se miden entre sí para obtener un ranking superior y presionan de distintas maneras a sus estudiantes. Como es el caso de China, país en el que se registran aproximadamente 79 casos de suicidio al año en la población estudiantil, ya que el actual sistema educativo está centrado en el rendimiento en los exámenes. Por ende, en muchos casos los estudiantes se ven presionados por pasar el examen de admisión a buenas universidades, mientras que en otros, los estudiantes universitarios compiten entre sí para obtener un mejor resultado o para rescatar su cupo. Ya que las mismas universidades realizan una serie de filtros con los resultados de los exámenes, en los que las personas con bajos promedios, posiblemente pierdan su cupo en la universidad. Esta serie de eventos pueden influir en la intranquilidad de la vida de un estudiante, y generar muchos problemas y angustias existenciales a causa de la enorme presión en la que se encuentran sumergidos los jóvenes por obtener buenos resultados.


Por otro lado, la tensión familiar es un factor desencadenante del suicidio. En primer lugar, porque la mayoría de estudiantes universitarios no pagan por sí solos su carrera, por ende, la inversión la van a hacer los padres, y este gasto puede resultar bastante costoso en la mayoría de los casos. Por esto, los padres van a encontrarse preocupados por el rendimiento académico de sus hijos, y van a presionarlos porque no es para nada factible que se obtengan malos resultados, ya que es básicamente como perder el dinero invertido. En consecuencia a esto, usualmente se generan muchas peleas familiares que provocan que la inestabilidad del estudiante aumente en el momento menos adecuado. Ya que es ahí donde es probable que el estudiante esté pasando por muchos problemas: peleas, presiones, angustias e inseguridades, ya que muchos pueden verse agobiados y desanimados frente a la presión de muchas personas que los rodean y hasta por parte de ellos mismos por demostrar que en verdad pueden obtener los resultados esperados. Este choque de eventos pueden desatar muchas veces las ansias del estudiante de acabar con su vida, para finalmente acabar con estos problemas.


El mayor caso de suicidios de la población estudiantil colombiana (173 casos), se presentan en el mes de Noviembre, según datos del 2012 del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Como se sabe, Noviembre es el momento del año en el cual se cierra semestre en las universidades, por tanto, eso ahí donde va a predominar la angustia y preocupación en los estudiantes. Esta desesperación es consecuencia muchas veces de la falta de dedicación de muchos estudiantes que acostumbran a dejar demasiados compromisos para última hora -hábito característico de los colombianos- haciendo que la carga académica se acumule en este periodo, generando un peso que puede resultar devastador en la vida del estudiante, llevándolo al desespero y en muchos casos a su propia muerte. 


Ahora bien, teniendo en cuenta la importancia de los jóvenes universitarios en el futuro del país, y sabiendo que sus vidas en la época de exámenes más que en cualquier etapa corren peligro por eventos que son producto de la tensión de las directivas, de las familias, y hasta de ellos mismos... ¿Qué se podría proponer para disminuir los suicidios universitarios? ¿Será contraproducente el cambiar y hasta suprimir las dinámicas de los exámenes? ¿O más bien será necesario y eficiente que las instituciones valoren más el proceso de un estudiante que sus resultados en los exámenes?